En octubre del año pasado os presentamos un libro súper gracioso que por fin conseguía ser traducido al castellano y publicado en librerías españolas. Sí, sí, ese libro tan gracioso contado desde el punto de vista del protagonista, Drew, que era un cachondo mental, con el ego un poco por las nubes pero con un corazón de oro. Exactamente, Enredados. ¿Recordáis también cómo os comenté que hay libros que es mejor dejarlos en autoconclusivos y que éste era uno de ellos? Pues bien. Al parecer Esencia se ha arriesgado a seguir con los libros de esta saga porque hace un par de días se publicó la secuela, Más Enredos, que es precisamente el libro sobre el que os voy a hablar hoy. Esta reseña va a ser más bien cortita, porque donde no hay, no se puede sacar y el título de esta entrada ya lo dice todo. Aún así os traigo a continuación la sinopsis del libro y un poquito más sobre el hecho de lo decepcionante que fue esta historia para mí.
Hay dos clases de personas en el mundo: las que miran antes de saltar y las que saltan sin mirar. Yo siempre he sido de las que miran bien; de las que planifican, siempre cautelosa. Hasta que conocí a Drew Evans. Era tan convincente, tan seguro de sí mismo, que saltar con él resultaba fácil.
¿Pensabas que Drew y yo cabalgaríamos hacia el atardecer y viviríamos felices para siempre? Yo también. Sin embargo, la vida depende de las decisiones que se toman, y Drew ya había tomado la suya. De hecho, había tratado de decidir por los dos…, pero ese no es mi estilo. Por eso hice un alto en el camino y regresé a Greenville, para pasar tiempo a solas.
No siempre es fácil cambiar las viejas costumbres, y para ello a veces hay que volver a los orígenes antes de poder seguir avanzando en la vida.
¿Qué tal os caía Kate en el primer libro? Bien, ¿verdad? Incluso muchas de sus acciones y decisiones eran entendibles teniendo en cuenta que Drew era un tarambana que la pretendía. Bueno pues este segundo libro está narrado desde su punto de vista y cuenta eso que viene después de que los protas acaben juntos, el día a día de su relación y todo eso. Lo voy a decir, sin anestesia, ES UN COÑAZO. La gracia del primer libro era que lo contaba Drew, la forma de narrar por la que optó Emma Chase se hacía fresca y divertida. Pues os puedo asegurar que Kate es todo lo contrario. Por un lado tenemos un dramón de trama, DRAMÓN de los grandes que para eso, me cojo yo otro libro con más calidad, y no esto. Además es que da la impresión de que a la autora se le han acabado las ideas y opta por repetirse con la historia y los problemas que surgen entre Kate y Drew... Y por otro lado, Kate es sosa... sosa, sosa, sosa, pero sosa de verdad. ESTE LIBRO ES UN DESPROPÓSITO Y NO ES GRACIOSO. Es deprimente y aburre.
Pero una cosa os voy a decir, la autora ha sido lo suficientemente inteligente como para incluir un epílogo al final del libro escrito desde el punto de vista de Drew y que es de lo más cuqui. Gracias a eso se va a llevar un aprobado raspado, bueno más bien únicamente por eso.
Además de unas cuantas novellas que podéis consultar aquí, hay otros dos libros en esta saga. El tercero es sobre otra pareja y la verdad es que yo lo disfruté, Tamed (#3). El cuarto es una vez más sobre Drew y Kate, Tied (#4). Se deja leer porque Chase vuelve a narrar desde el punto de vista de Drew, pero no llega al nivel del primer libro ni por asomo.
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| Mejor disfrutar de un solo éxito, que cagarla de esta manera... :S |



