después de pasar por las aventuras y desventuras amorosas de sus tres amigas, le llega el turno a nuestra Daisy, la más pequeña de la familia Bowman.
La verdad es que tenía pocas expectativas puestas en este libro, y no por Daisy, ya que siempre me ha hecho mucha gracia su contradictorio carácter, una romántica empedernida, pero a la vez muy pragmática. Había leído que este era el peor libro de las cuatro, y además tenía la sensación de que el elegido para Daisy era Rohan, de El diablo en Invierno, pero cual ha sido mi sorpresa, y además muy grata de conocer a Mathew Swift. A veces mi "sentido romántico" me traiciona y eso me suele gustar.





